Alerta por alergia en Madrid: por qué hoy te pican los ojos y no es solo el viento
Si hoy lunes 23 de febrero has salido a la calle con estornudos constantes, picor de nariz o los ojos llorosos, no es casualidad. Tampoco es un resfriado repentino.
La Red de Vigilancia Polínica de la Comunidad de Madrid ha confirmado que la región está en pleno pico de polen de cupresáceas, uno de los episodios alérgicos más intensos del invierno en la capital.
Y sí: explica perfectamente por qué tanta gente está notando síntomas hoy.

El verdadero culpable: arizónicas y cipreses
Cuando pensamos en alergia solemos imaginar la primavera, pero en Madrid el problema empieza mucho antes.
Entre enero y marzo dominan las cupresáceas, una familia de árboles muy común en la ciudad que incluye:
- arizónicas (muy usadas como setos)
- cipreses ornamentales
- otros árboles de jardinería urbana
El tiempo seco, soleado y sin lluvia de los últimos días ha provocado una liberación masiva de polen, aumentando de golpe la concentración en el aire.
Esto hace que incluso personas con alergia leve noten síntomas.
Niveles de polen muy altos hoy en Madrid
Las estaciones de medición de la región están registrando niveles especialmente elevados en zonas como:
- Barajas
- Barrio de Salamanca
- Arganzuela
- áreas residenciales con abundantes setos
La clasificación actual se sitúa en nivel “muy alto”, lo que implica que la mayoría de personas alérgicas pueden experimentar síntomas intensos.
El viento también influye y mucho
No es solo la cantidad de polen.
Las rachas suaves de viento de estos días están manteniendo las partículas en suspensión justo a la altura de la cara. Esto facilita que:
- se inhale más polen
- aumente la irritación ocular
- empeoren los síntomas al caminar o hacer ejercicio al aire libre
Por eso muchas personas notan molestias incluso en trayectos cortos.
Por qué Madrid sufre tanto este tipo de alergia
Madrid tiene una de las mayores concentraciones de arizónicas de España. Durante décadas se plantaron masivamente como setos decorativos por su resistencia y privacidad.
Hoy están en:
- urbanizaciones residenciales
- parques públicos
- zonas verdes urbanas
- bordes de carreteras
El resultado es una gran cantidad de polen en invierno que convierte a la ciudad en uno de los puntos más intensos para este tipo de alergia.
Cómo reducir los síntomas hoy: 5 medidas que sí funcionan
Si tienes que salir o moverte por la ciudad, estos hábitos pueden ayudarte a minimizar las molestias.
Usa gafas de sol al caminar
No es solo estética. Funcionan como barrera física y reducen el contacto directo del polen con los ojos.
Ventila la casa en el momento adecuado
Hazlo solo unos minutos al mediodía.
Evita amanecer y atardecer, cuando la concentración de polen es mayor.
Mantén las ventanillas del coche cerradas
Activa el modo recirculación del aire. Los filtros del vehículo reducen la entrada de partículas.
Evita hacer deporte intenso al aire libre
El ejercicio aumenta la respiración y facilita la entrada de polen en vías respiratorias.
Dúchate al llegar a casa
El polen se queda en ropa y cabello. Lavarlo reduce la exposición continuada.
Cuánto durará este episodio alérgico
El pico de cupresáceas suele mantenerse varias semanas, especialmente si continúa el tiempo seco.
La situación mejora normalmente cuando:
- llueve de forma continuada
- bajan las temperaturas
- disminuye la floración de estos árboles
Hasta entonces, los síntomas pueden aparecer de forma intermitente.
Cómo consultar los niveles de polen en tiempo real
Si eres alérgico, lo más útil es revisar las mediciones oficiales periódicamente. La Comunidad de Madrid publica los niveles diarios y permite recibir avisos cuando se registran concentraciones elevadas.
Consultar estas alertas ayuda a planificar salidas, deporte o viajes con menos riesgo de síntomas.
Un fenómeno habitual… pero cada vez más intenso
Los picos de alergia en invierno no son nuevos en Madrid, pero cada año afectan a más personas debido a la alta presencia de arizónicas en zonas urbanas y a los periodos de clima seco.
Por eso, si hoy te pican los ojos o no paras de estornudar, probablemente no sea casualidad: es simplemente el invierno madrileño en plena acción.