Sánchez rechaza la presión de Trump para aumentar el gasto militar

En medio del nuevo equilibrio geopolítico tras el acuerdo de paz en Oriente Medio, Donald Trump ha vuelto a exigir a los países de la OTAN un aumento drástico en su gasto militar, y España ha sido una de las primeras en responder. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha rechazado tajantemente la propuesta de elevar la inversión en defensa hasta el 5% del PIB, defendiendo que nuestro país ya cumple sobradamente los compromisos adquiridos con la Alianza Atlántica.

Sánchez rechaza la presión de Trump

Trump eleva la presión sobre sus aliados

Durante un encuentro en Washington, Trump reclamó a los miembros de la OTAN que “asuman de una vez su responsabilidad en la defensa occidental”, instando especialmente a España, Alemania e Italia a incrementar su gasto militar. Su exigencia, cinco veces superior al objetivo del 2% acordado en la cumbre de Gales, ha sido interpretada como un gesto de fuerza más que como una propuesta realista.

El presidente estadounidense aseguró que el nuevo contexto internacional requiere un esfuerzo conjunto para reforzar la seguridad global, en referencia al reciente alto el fuego en Gaza y al papel que podrían tener las tropas de la OTAN en el mantenimiento de la paz en la región. “No se puede reconstruir la paz sin invertir en defensa”, afirmó Trump.

Sánchez: “España ya cumple con la OTAN”

Pedro Sánchez, que asistió a la cumbre del día anterior junto a otros líderes europeos, respondió con firmeza a las declaraciones del presidente norteamericano. “España ya está dando respuesta sobrada a las capacidades que nos pide la OTAN”, afirmó, recordando que el país ha incrementado su presupuesto en defensa en los últimos años hasta superar los 14.000 millones de euros anuales, además de participar activamente en misiones internacionales.

Sánchez insistió en que el compromiso de España “no se mide solo en dinero, sino en compromiso humano y diplomático”, subrayando la participación española en operaciones de paz y misiones humanitarias bajo el mandato de Naciones Unidas. También defendió que el gasto militar debe equilibrarse con inversiones sociales y diplomáticas, recordando que “la estabilidad mundial no depende solo de los ejércitos, sino también de la cooperación”.

El embargo de armas a Israel se mantiene

Más allá de la cuestión presupuestaria, el presidente español aprovechó su intervención para ratificar el embargo de armas a Israel, vigente desde el inicio de la ofensiva en Gaza. “Estamos en un alto el fuego, y eso significa que deben cesar todas las exportaciones que puedan contribuir a prolongar el conflicto”, declaró.

Sánchez fue más allá y afirmó que la paz no puede construirse sobre el olvido ni la impunidad, pidiendo que Benjamin Netanyahu rinda cuentas ante la justicia internacional por las acciones cometidas durante la guerra. “Aquellos que han sido actores principales del genocidio en Gaza tendrán que responder ante la justicia”, aseguró.

España se ofrece a enviar tropas de paz

En el mismo discurso, Sánchez anunció que España está dispuesta a participar en una misión internacional de paz en Gaza, siempre que sea aprobada por Naciones Unidas y cuente con respaldo multilateral. Según explicó, el Gobierno español estaría preparado para enviar efectivos de las Fuerzas Armadas en una operación centrada en la reconstrucción y la seguridad de la población civil.

España ha estado siempre del lado de la paz y la cooperación internacional”, recordó Sánchez, reivindicando el papel de nuestro país en misiones pasadas en Líbano, Bosnia y Mali. Fuentes diplomáticas aseguran que el ofrecimiento fue recibido con interés por parte de Egipto y Catar, que lideran la coordinación del alto el fuego.

Una relación tensa, pero cordial, con Estados Unidos

Pese a las diferencias, el tono entre ambos líderes ha sido cordial y pragmático. Sánchez destacó que la relación entre España y Estados Unidos “nunca ha estado lejos, más allá de las discrepancias políticas”, y que ambos países mantienen una cooperación sólida en materia económica y de seguridad.

Washington, por su parte, ha reconocido el crecimiento económico sostenido de España, valorando su papel en la recuperación europea y su contribución a la estabilidad del Mediterráneo. Sin embargo, la presión para que los países europeos asuman una mayor parte del gasto militar promete ser un tema recurrente en los próximos meses.

Una postura firme en medio de la diplomacia global

La negativa de Sánchez a seguir el mandato de Trump envía un mensaje claro: España prioriza el multilateralismo y la diplomacia sobre la escalada armamentística. En un momento en que la paz en Oriente Medio pende de un hilo y la comunidad internacional busca reconstruir Gaza, el Gobierno español apuesta por una política exterior centrada en el diálogo, los derechos humanos y la responsabilidad internacional.

El desafío será mantener esa línea sin alejarse de los compromisos con la OTAN, especialmente si Estados Unidos endurece su discurso. Pero, por ahora, España ha dejado claro que no se dejará arrastrar por la lógica del gasto militar sin límites, y que su visión de la seguridad pasa por algo más que tanques y misiles: por la justicia y la cooperación global.

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