Los coches sin etiqueta seguirán circulando por Madrid en 2026, nueva prórroga del Ayuntamiento
Sí, otra vez. El Ayuntamiento de Madrid ha decidido volver a retrasar la aplicación total de la Zona de Bajas Emisiones, permitiendo que los coches sin etiqueta ambiental sigan circulando por la ciudad durante todo 2026, siempre que estén empadronados en la capital.
Lo que era una moratoria temporal se ha convertido, en la práctica, en un nuevo aplazamiento de un calendario que ya venía tocado desde hace meses.
La noticia la ha confirmado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, quien asegura que el impacto de estos vehículos en la calidad del aire es “mínimo” y no justifica una prohibición inmediata. Según sus cifras, la medida afecta a entre 14.000 y 15.000 coches, que podrán moverse libremente por toda la ciudad excepto en las Zonas de Bajas Emisiones de Especial Protección, es decir, Madrid Central y Plaza Elíptica. Allí la restricción sigue siendo total para cualquier vehículo sin distintivo, viva donde viva su dueño.

Críticas inmediatas: “otra marcha atrás” en las políticas ambientales
La oposición ya ha cargado contra el anuncio. Desde Más Madrid hablan directamente de “paso atrás” en la lucha contra la contaminación y acusan al equipo de gobierno de maquillar la calidad del aire para justificar la prórroga.
La concejala Esther Gómez ha sido tajante: “Es una tomadura de pelo decir que el aire está bien cuando Madrid ni siquiera cumple los valores exigidos por la Unión Europea para 2030”.
El PSOE también se suma a las críticas, pero desde otro ángulo: la falta de alternativas reales. El concejal Ignacio Benito recuerda que la mayoría de familias no tiene coche eléctrico porque no puede permitírselo, no porque no quiera. Reclama más inversión en puntos de recarga públicos, especialmente teniendo en cuenta que el 70% de los coches en Madrid duermen en la calle, lo que complica la carga doméstica.
Una ZBE con fecha final cada vez más borrosa
La normativa inicial, aprobada en 2021, fijaba un calendario claro: una implantación escalonada de restricciones hasta llegar a la prohibición total de los vehículos sin etiqueta en 2025.
Pero la prórroga aprobada el año pasado ya abrió la puerta a un retraso. Y con este nuevo aplazamiento, el horizonte de una ciudad con tráfico únicamente de vehículos poco contaminantes queda, de nuevo, más lejos.
Carabante defiende que la decisión busca equilibrar dos realidades: la sostenibilidad ambiental y la sostenibilidad social, recordando que el Ayuntamiento seguirá ofreciendo ayudas a la renovación del parque móvil. Según sus datos, ya se han destinado 111 millones de euros a programas que incentivan la compra de coches menos contaminantes.
¿Y ahora qué? Un calendario que se estira mientras Europa aprieta
Mientras Madrid da aire un año más a los coches más antiguos, las cifras siguen ahí:
- 4,8 millones de accesos diarios a la capital.
- Episodios recurrentes de contaminación.
- Unas exigencias europeas para 2030 que no se han movido ni un milímetro.
El Ayuntamiento insiste en que el modelo actual es “realista”. La oposición lo ve como un frenazo injustificado. Y los ciudadanos, como siempre, tratan de entender qué normas cambiarán el año que viene y cuáles quedarán en el limbo.
Lo único seguro es que la ZBE de Madrid vuelve a retrasarse. Otra vez.