Más de 300.000 coches sin etiqueta no podrán circular por Madrid a partir del 1 de enero de 2026

A partir del 1 de enero de 2026, Madrid activará uno de los cambios más significativos de su calendario de movilidad sostenible: los vehículos sin etiqueta ambiental dejarán de poder circular por todo el municipio. Según la entidad De Vuelta, más de 300.000 coches quedarán directamente afectados por la medida, lo que supone aproximadamente el 15% del parque móvil de la capital.

La restricción forma parte de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un proyecto que avanza de forma progresiva para reducir la presencia de vehículos más contaminantes y cumplir los objetivos marcados por la Ley de Cambio climático y la normativa europea en materia de calidad del aire.

ZBE coches sin etiqueta Madrid 2026

Un impacto económico que podría llegar a los 9.000 millones

El cambio normativo tiene implicaciones económicas importantes. De Vuelta estima que la sustitución de los vehículos sin etiqueta podría suponer entre 6.000 y 9.000 millones de euros, una cifra calculada a partir del coste medio de un coche nuevo, que oscila entre 20.000 y 30.000 euros.

Esta realidad no afecta por igual a todos los barrios. Distritos como Villaverde, Usera o Vallecas concentran alrededor del 35% de los vehículos sin distintivo ambiental, lo que sitúa la carga económica principalmente sobre hogares con menor capacidad adquisitiva.

La entidad advierte de que muchas familias utilizan vehículos antiguos que siguen siendo funcionales, pero que, por normativa, quedarán fuera de circulación. Desde su punto de vista, “no se ha ofrecido una alternativa realista ni un plan de ayudas proporcionado al tamaño del problema”.


Qué coches no podrán circular y qué sanciones se aplicarán

La prohibición alcanza a los vehículos clasificados como A, es decir:

  • Gasolina matriculados antes del año 2001
  • Diésel anteriores a 2006

Desde el 1 de enero de 2026, estos coches no podrán circular ni estacionar en ninguna vía pública del municipio de Madrid.

La Ordenanza de Movilidad Sostenible establece multas de 200 euros para quienes circulen con un vehículo sin etiqueta. A partir de esa fecha, solo podrán moverse dentro de la ciudad los vehículos con distintivos B, C, ECO y CERO.


Un debate entre sostenibilidad y equidad social

El Ayuntamiento de Madrid defiende que la ampliación de la ZBE es esencial para reducir emisiones y mejorar la calidad del aire, alineándose con los estándares europeos. Señala, además, que la medida es parte de un proceso de transformación iniciado hace años y que persigue un modelo de movilidad más limpio y eficiente.

Sin embargo, diversas asociaciones de conductores y colectivos vecinales alertan sobre el impacto social de esta transición. Consideran que la medida puede abrir una brecha entre quienes pueden permitirse renovar su vehículo y quienes no, especialmente en zonas con rentas más bajas.

Los expertos consultados coinciden en que la transición ecológica no debe plantearse únicamente desde la restricción. Apuestan por combinarla con:

  • Incentivos para renovar el parque móvil
  • Mayor inversión en transporte público
  • Facilidades para la movilidad eléctrica
  • Ayudas específicas para familias con menos recursos